Lucas 23:39-42
"Y uno de los malhechores que estaban colgados le injuriaba, diciendo: Si tú eres el Cristo,
sálvate a ti mismo y a nosotros. Respondiendo el otro, le reprendió, diciendo: ¿Ni aun temes tú a Dios, estando en la misma condenación? Nosotros, a la verdad, justamente padecemos, porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos; mas éste ningún mal hizo. Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso."
Un hecho histórico por todos nosotros recordado. Como en la cruz Jesús le hace la promesa a un hombre
antes de morir, y se compromete que en ese día estarán juntos en el paraíso. Este texto bíblico nuevamente debemos analizarlo mas allá del comentario histórico que la mayoria recordamos y acercarnos un poco mas al momento espiritual. Dos hombres cruficicados al lado del Maestro, y uno de ellos insultando a Jesús y diciendole que probará que era el Cristo y que se salvara, cuando la mayor prueba estaba en su entrega en la cruz.
Cuantas veces en nuestros momentos de mayor agonia, ansiedad y dolor nos hemos
alejado de la presencia de Jesús e incluso hemos dudado y hecho contienda contra Él reclamandole que nos muestre su poder solucionando nuestro problema.
Estos dos hombres son la muestra de lo que los ojos naturales y los ojos espirituales
muestran. Uno de ellos solo vio al crucificado, aquel que tantas veces habia sanado enfermos, predicado y liberado endemoniados hoy estaba a su lado en una cruz, y la vista natural, el desespero por la situación no le permitió ver sino la carne crucificada.
Pero el otro hombre, a pesar de sus errores que lo llevaron a esa cruz, logro ver no
al crucificado, vio al Redentor, vio aquel que en ese momento podia salvar su vida y darle vida eterna. Este hombre reprende a su compañero y le pide a Jesús que cuando venga Su Reino él pueda acompañarle. Y Jesús, en su inmenso amor y misericordia, sin importar el dolor de su cuerpo, ni su sufrimiento decide darle una promesa a este hombre, hoy estarás conmigo en el paraíso.
En Isaías 51, dice que seremos consolados y que nuestro desierto será convertido en un
paraíso. En este día que recibes este mensaje, es bueno analizar que áreas de tu vida se encuentran en el desierto, cual es la frustración o el dolor profundo que no has podido resolver hoy. Porque déjame decirte, que ni aún la circunstancia extrema de pecado logro que Jesús no tuviera misericordia. Y si tus pasos se han alejado de Jesús, si alguna área de tu vida se encuentra en una profunda sequedad, hoy puedo garantizarte que si haces como aquel ladrón crucificado y le dices a Jesús, que deje que su Reino se acerque a todas las áreas de tu vida, no solo disfrutarás de un paraíso en el cielo sino también de un paraíso en la tierra.
En este día toma una decisión de decirle a Jesús, me arrepiento de lo que he hecho mal
y quiero que tu Reino entre en las áreas de mi vida donde no te he dejado entrar.
Cuando todas las opciones se han cerrado es el tiempo en el que Jesús debe entrar. Y si
tomas esta decisión te invito a que hagas la siguiente oración:
Señor Jesús,
Te entrego mi vida
te entrego cada área que esta en un desierto hoy
y te pido que tu tomes el control
de todo lo que hago
de todo lo que vivo
de todo lo que soy
quiero pedirte que tu Reino
entre en mi vida
y estar por siempre en tu paraíso celestial y terrenal. Amén.
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RedCrees
Este es un sitio para aumentar nuestra fe en Cristo, para crecer espiritualmente de la mano del Espíritu Santo de Dios.
jueves, 30 de junio de 2016
Acuérdate de Mí !
domingo, 30 de agosto de 2015
El valor de una familia
Por lo tanto, ustedes ya no son extraños ni extranjeros, sino conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios,
Efesios 2:19
Efesios 2:19
Miembros de una familia, que tanto hemos olvidado este concepto por nuestros afanes diarios y nuestras preocupaciones. Nos sentimos extraños en medio de personas que conocemos, nos hemos vuelto extranjeros en medio de nuestros cercanos.
Sin embargo, recibimos un llamado de lo Alto mostrando como el amor perfecto de Dios nos hace parte de la gran familia celestial dispuesta a albergarnos siempre en el calor de su afecto.
Es importante retomar los lazos perdidos de nuestra conexión con Dios y de nuestra familia en esta tierra para que nuestras más profundas soledades sean dispersadas.
Es importante retomar los lazos perdidos de nuestra conexión con Dios y de nuestra familia en esta tierra para que nuestras más profundas soledades sean dispersadas.
Dios y los seres que nos aman siempre esperan por nosotros.
Dios los bendiga a montones.
Juan Martínez
RedCrees
RedCrees
martes, 26 de mayo de 2015
UNA PRUEBA DE AMOR
Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna. Juan 3:16
Hemos visto y escuchado a través de los años como en diferentes circunstancias, reales o imaginarias, se habla de dar una prueba de amor. Millones de personas alrededor del mundo interpretan de manera diferente lo que significa de amor. La entrega abnegada por un ser que amamos, por ayudar a otros en desgracia, por proteger cuanta existencia sobre la faz de la tierra a punto de desaparecer no se compara con el acto de amor hecho por Jesucristo de Nazareth en la cruz del calvario.
Un acto de desprendimiento de nuestro Padre Celestial, reflejado en una imagen de dolor y entrega en una cruz de madera. Cuanto desdicha adicional viviríamos cada día sin la esperanza dada por Jesús por medio de su pasión y muerte, abriendo la puerta de la fe y de salvación a través de su resurrección.
Se hace prioritario entender que hemos recibido un regalo de amor eterno, que nadie en la historia ha hecho. Entregar el precioso tesoro del corazón para que todos tuviéramos la opción de una vida nueva con solo aceptar a Jesús y seguirle. Si por un momento nos pusiéramos en la posición de Dios Padre, es asegurable que ninguno de nosotros entregaría un ser querido para que una multitud viviera. Jesús deja en la cruz un mensaje de desprendimiento, de amor y de entrega para que no tengamos duda que esta dispuesto a recibirnos y a consolarnos en su regazo cuando estemos dispuestos a entregarle nuestro corazón.
Reflexionemos hoy sobre el amor de Cristo y la manera de nosotros corresponderle, el espera que nuestra obediencia y nuestro amor se refleje a través de nuestras acciones de obediencia, misericordia y santidad.
Bendiciones,
Juan Martínez
@RedCrees
lunes, 25 de mayo de 2015
En que te ejercitas ?
"Rechaza las leyendas profanas y otros mitos semejantes. Más bien, ejercítate en la piedad, pues aunque el ejercicio físico trae algún provecho, la piedad es útil para todo, ya que incluye una promesa no sólo para la vida presente sino también para la venidera. Este mensaje es digno de crédito y merece ser aceptado por todos." 1 Timoteo 4:7-9
Cada día vemos como la preocupación física aumenta más. Las ofertas sobre gimnasios y productos para conservarnos saludables están al orden del día. Miles de personas se levantan diariamente enfocadas en una dieta sana y una rutina de ejercicio que les permita verse bien y, en muchos casos, tener mas días de vida sobre esta tierra. Lo preocupante, es que muchos de nosotros no estamos ejercitando nuestra fe y el avivamiento de nuestro espíritu, nos enfocamos tanto en nosotros mismos que hemos olvidado el entorno que nos rodea, y como dice el pasaje al inicio, necesitamos ejercitarnos en la piedad.
A veces, pensamos que este término se refiere solo a personas alrededor, a tener misericordia con otros. Se nos olvida el amor propio, la piedad con nosotros mismos, en medio de tantas culpas, soledades y auto discriminaciones.
Como estas ejercitando la piedad contigo mismo ? Oras ? Meditas en Dios ? Están sanas tus emociones ? Logras paz al dormir ? Trabajas mas que otros porque solo queda tiempo para eso ? Abrazaste a tu familia, padres, hijos o hermanos en estos últimos días ? Solo tienes tiempo para tus introspecciones o auto compasión ?. La gracia de nuestro Padre Celestial, su amor y misericordia están disponibles para todos, el precio fue pagado en la cruz del calvario hace más de 2000 años.
Ejercitar la piedad debe comenzar por rechazar el mito de que solos podemos, para comenzar a caminar con Dios.
Recibe bendición en este día en el nombre poderoso de Jesús. Amén !
Juan Martínez
@RedCrees
Cada día vemos como la preocupación física aumenta más. Las ofertas sobre gimnasios y productos para conservarnos saludables están al orden del día. Miles de personas se levantan diariamente enfocadas en una dieta sana y una rutina de ejercicio que les permita verse bien y, en muchos casos, tener mas días de vida sobre esta tierra. Lo preocupante, es que muchos de nosotros no estamos ejercitando nuestra fe y el avivamiento de nuestro espíritu, nos enfocamos tanto en nosotros mismos que hemos olvidado el entorno que nos rodea, y como dice el pasaje al inicio, necesitamos ejercitarnos en la piedad.
A veces, pensamos que este término se refiere solo a personas alrededor, a tener misericordia con otros. Se nos olvida el amor propio, la piedad con nosotros mismos, en medio de tantas culpas, soledades y auto discriminaciones.
Como estas ejercitando la piedad contigo mismo ? Oras ? Meditas en Dios ? Están sanas tus emociones ? Logras paz al dormir ? Trabajas mas que otros porque solo queda tiempo para eso ? Abrazaste a tu familia, padres, hijos o hermanos en estos últimos días ? Solo tienes tiempo para tus introspecciones o auto compasión ?. La gracia de nuestro Padre Celestial, su amor y misericordia están disponibles para todos, el precio fue pagado en la cruz del calvario hace más de 2000 años.
Ejercitar la piedad debe comenzar por rechazar el mito de que solos podemos, para comenzar a caminar con Dios.
Recibe bendición en este día en el nombre poderoso de Jesús. Amén !
Juan Martínez
@RedCrees
viernes, 17 de mayo de 2013
EL PADRE QUE NUNCA SOÑE
Romanos 8:15 (NVI)
Y ustedes no recibieron un espíritu que de nuevo los esclavice al miedo, sino el Espíritu que los adopta como hijos y les permite clamar: «¡*Abba! ¡Padre!»
Pocas veces en las reflexiones que Dios me ha permitido tener he sido tan emotivo como hoy. Una canción del salmista Abel Zavala, que lleva el nombre de esta reflexión, ha permitido ahondar en lo que significa la paternidad de Dios en nuestras vidas.
En un solo versículo el apóstol Pablo narra la función de un padre en nuestras vidas. Ante el temor, la angustia, el dolor o la adversidad llega como salvador permanente, como super héroe a un solo llamado, a un gemir, a una lágrima. Él aparece para vencer aquello que se convierte en un obstáculo en nuestras vidas.
El asunto es que nuestro diario vivir, nuestra rutina de ego, de ser suficientes solos, no permite que veamos que tenemos un Padre amoroso en el cielo dispuesto para abrazarnos y sanar cada una de nuestras heridas.
"Les permite clamar", es una expresión que indica que nada detiene la expresión de nuestra ansiedad, y aún de nuestros deseos. Como muchas veces vemos a nuestro alrededor a un pequeño correr a los brazos de su papá, Dios esta dispuesto a que corramos este día a sus pies para ser consolados, para vencer el miedo, para restaurar nuestra vida.
En nuestra completa ausencia de amor, nuestro Padre Celestial tiene su regazo disponible para que puestos en nuestras rodillas, recostemos nuestra cabeza y nuestras lágrimas sean quitadas, nuestras heridas sanadas y con Su Dulce voz, nuestros pies cansados reciban ánimo.
Cual felicidad puede ser mayor que saber cada día que nuestro Padre Celestial esta con nosotros, para amarnos, para corregirnos y para sanarnos.
Llevemos hoy toda nuestra necesidad a los pies de Cristo, y de su mano entremos juntos a los brazos de nuestro Padre Celestial para que su perfecto amor sea perfeccionado en nosotros. Amén.
Y ustedes no recibieron un espíritu que de nuevo los esclavice al miedo, sino el Espíritu que los adopta como hijos y les permite clamar: «¡*Abba! ¡Padre!»
Pocas veces en las reflexiones que Dios me ha permitido tener he sido tan emotivo como hoy. Una canción del salmista Abel Zavala, que lleva el nombre de esta reflexión, ha permitido ahondar en lo que significa la paternidad de Dios en nuestras vidas.
En un solo versículo el apóstol Pablo narra la función de un padre en nuestras vidas. Ante el temor, la angustia, el dolor o la adversidad llega como salvador permanente, como super héroe a un solo llamado, a un gemir, a una lágrima. Él aparece para vencer aquello que se convierte en un obstáculo en nuestras vidas.
El asunto es que nuestro diario vivir, nuestra rutina de ego, de ser suficientes solos, no permite que veamos que tenemos un Padre amoroso en el cielo dispuesto para abrazarnos y sanar cada una de nuestras heridas.
"Les permite clamar", es una expresión que indica que nada detiene la expresión de nuestra ansiedad, y aún de nuestros deseos. Como muchas veces vemos a nuestro alrededor a un pequeño correr a los brazos de su papá, Dios esta dispuesto a que corramos este día a sus pies para ser consolados, para vencer el miedo, para restaurar nuestra vida.
En nuestra completa ausencia de amor, nuestro Padre Celestial tiene su regazo disponible para que puestos en nuestras rodillas, recostemos nuestra cabeza y nuestras lágrimas sean quitadas, nuestras heridas sanadas y con Su Dulce voz, nuestros pies cansados reciban ánimo.
Cual felicidad puede ser mayor que saber cada día que nuestro Padre Celestial esta con nosotros, para amarnos, para corregirnos y para sanarnos.
Llevemos hoy toda nuestra necesidad a los pies de Cristo, y de su mano entremos juntos a los brazos de nuestro Padre Celestial para que su perfecto amor sea perfeccionado en nosotros. Amén.
viernes, 5 de abril de 2013
QUIEN MOLDEA A QUIEN
QUIEN MOLDEA A QUIEN ?
«Pueblo de Israel, ¿acaso no puedo hacer con ustedes lo mismo que hace este alfarero con el barro? —afirma el Señor—. Ustedes, pueblo de Israel, son en mis manos como el barro en las manos del alfarero.
Jeremías 18:6
Es importante analizar al hacer nuestras peticiones delante del Señor, las palabras, las intenciones y hasta la emoción con la cual la hacemos. Pareciera en muchos casos, que tenemos un Dios de plastilina, moldeando nuestros conceptos de fe, nuestra obediencia, nuestras decisiones a lo que nuestra corazón dicta y lejos cada vez de lo que Dios quiere para nosotros. Y aún más delicado, que Dios debe moldearse a cada uno de nuestros caprichos y deseos.
Es cierto que Dios quiere bendecirnos y que esta escrito que atenderá cada una de nuestras peticiones (Lucas 11:9). Sin embargo, no se nos debe olvidar el pasaje al principio de esta reflexión. Nuestro Padre Celestial, es el que moldea, el que forma, el que conoce el mejor camino para nosotros.
El alfarero amasa, golpea, acaricia y hornea el barro hasta quedar una perfecta obra admirable que muchos otros admirarán. Dios quiere en este día mostrarnos un nuevo camino donde entendamos como en el Taller del Maestro, recibimos un trato de bendición.
No importa nuestra dificultad o tormenta en este día, ni la aflicción de nuestro corazón, ni las lágrimas, ni el desasosiego, si entendemos que estamos en las mejores manos que podemos estar.
Hoy es un buen día para acercarnos a Dios y entregarle nuestra carga (Mateo 11:28). Él esta con los brazos abiertos y con el bálsamo de su Santo Espíritu esperando que nos rindamos ante Su amor y misericordia, listo para bendecirnos y para moldearnos de forma que seamos un instrumento de bendición para nosotros mismos y quienes nos rodean.
Oración
Dios Todopoderoso guía mi camino, que de la mano de tu hijo amado Jesucristo, sea yo moldeado por ti que eres el perfecto alfarero. Amén.
Dios todopoderoso los bendiga y prospere su camino cada día más.
Un abrazo fraternal,
Juan Carlos Martínez M.
RedCrees
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viernes, 14 de septiembre de 2012
DEBES BAJAR DE LA BARCA
Un conocido pasaje bíblico habla sobre el momento en que Jesús caminando sobre las aguas. Los discipulos agobiados por el temor en medio de una tormenta, ven como Jesús se acerca y Pedro decide verificar si es el Maestro quien se les acerca. (Mateo 14:22)
Cuantas tormentas podemos estar viviendo hoy, solo por el hecho de haber alejado nuestra barca de la orilla donde estaba Jesús. Cuantas veces hemos visto o sentido que se acercan soluciones para algunos "extrañas" y las hemos rechazados simplemente porque pensamos que quien nos dice que Jesús puede ayudarnos es un fanático más o lo tildamos de loco.
Cuantos esfuerzos fallidos en conseguir metas personales, financieras, emocionales y hasta espirituales han llegado a la frustración y lo único que hemos conseguido es resginarnos a una situación de dolor o de fracaso.
Dejame decirte algo, hoy es el día para bajar de la barca y caminar directamente a los brazos de Jesús, hoy es el día en que Jesús nuevamnte esta a la puerta y llama y te dice, camina sobre las aguas con tus ojos directos puestos en mí y verás cosas imposibles suceder.
Pero si igual que Pedro te preguntas y si me hundo, y si las olas están muy altas, y si la situación no se resuelve ?. Hay algo que te puedo asegurar que si el apóstol Pedro hoy nos respondiera esa pregunta nos diría "bajaría de esa barca una y otra vez porque sé que al hundirme estaría reposando nuevamente en los brazos de amor de Jesús".
Arriesgate en esta mañana a bajar de la barca, a pesar de la tormenta, a pesar de la dificultad, aunque las olas de la crítica se levanten a tu alrededor, deja la barca y camina directamente a los brazos de Jesús.
Cuantas tormentas podemos estar viviendo hoy, solo por el hecho de haber alejado nuestra barca de la orilla donde estaba Jesús. Cuantas veces hemos visto o sentido que se acercan soluciones para algunos "extrañas" y las hemos rechazados simplemente porque pensamos que quien nos dice que Jesús puede ayudarnos es un fanático más o lo tildamos de loco.
Cuantos esfuerzos fallidos en conseguir metas personales, financieras, emocionales y hasta espirituales han llegado a la frustración y lo único que hemos conseguido es resginarnos a una situación de dolor o de fracaso.
Dejame decirte algo, hoy es el día para bajar de la barca y caminar directamente a los brazos de Jesús, hoy es el día en que Jesús nuevamnte esta a la puerta y llama y te dice, camina sobre las aguas con tus ojos directos puestos en mí y verás cosas imposibles suceder.
Pero si igual que Pedro te preguntas y si me hundo, y si las olas están muy altas, y si la situación no se resuelve ?. Hay algo que te puedo asegurar que si el apóstol Pedro hoy nos respondiera esa pregunta nos diría "bajaría de esa barca una y otra vez porque sé que al hundirme estaría reposando nuevamente en los brazos de amor de Jesús".
Arriesgate en esta mañana a bajar de la barca, a pesar de la tormenta, a pesar de la dificultad, aunque las olas de la crítica se levanten a tu alrededor, deja la barca y camina directamente a los brazos de Jesús.
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